CONFORMACIÓN DEL APARATO PSÍQUICO

El niño inicia su vida como parte del cuerpo de la madre y, por mucho
tiempo, ella lo trata como si fuera su prolongación corporal. No hay clara
diferenciación entre psique y soma.

La relación que se establece entre madre e hijo genera un vínculo
importante y constitutivo del niño. Por eso, las teorías que veremos a
continuación coinciden en que el carácter de esta primera relación define
las pautas de desarrollo y tiñe los vínculos posteriores.

R. Spitz (1951-1965), psicoanalista e investigador, fue pionero
en los estudios sobre el primer año de vida, basados en
observaciones filmadas. Retomando la línea freudiana de la
fusión entre necesidad biológica y necesidad afectiva, publicó en
1946 trabajos sobre la depresión anaclítica en niños
hospitalizados durante la guerra.

Sus testimoniosdescriben cómo niños separados de sus
madres, atendidos en prolijas guarderías iban apagando
su impulso vital, entraban en un llanto monótono y sin
destinatario, rechazando el contacto humano primero y
luego el alimento

El autor considera que la mayor parte del primer año
de vida el bebé se esfuerza por sobrevivir, formando y
elaborando dispositivos de adaptación. Ante ese
desamparo es la madre quien lo protege creándose a
partir de ello una situación complementaria que el
autor denomina diada.

En la medida que este primer año de vida
transcurra el infante ira ganando
independencia y autonomía respecto al
medio que lo rodea.

Spitz intenta demostrar que el desarrollo psicológico
dependerá del establecimiento progresivo de las relaciones de
objeto, que cada vez se vuelven más significativas,

diferenciando tres etapas que se explican a continuación

LA ETAPA SIN OBJETO O PRE-OBJETAL
(PRIMEROS 3 MESES APROXIMADAMENTE)

R. Spitz indica que en el mundo del neonato no existe ni el objeto ni la
relación de objeto. Denomina a esta primera etapa sin objeto o
pre-objetal.

Esta etapa implica la no diferenciación, ya que las funciones del recién
nacido no están suficientemente organizadas, salvo en las zonas que son
indispensables para la supervivencia (metabolismo, absorción nutricia,
función respiratoria y otras semejantes).

Todavía el recién nacido no sabe distinguir una “cosa”
de otra (por ejemplo, una cosa externa de su propio
cuerpo), y no experimenta el medio circundante como
algo separado de sí. Percibe el pecho de la madre
satisfactor de sus necesidades y proveedor de alimento,
como una parte de él mismo.

Durante este período, toda percepción marcha a
través de los sistemas interoceptivo y
propioceptivo.

Los estímulos que vienen de afuera, se perciben solo
cuando su nivel de intensidad excede el del umbral de
la barrera contra el estímulo.

Respecto al trauma del nacimiento Spitz, afirmaba que al nacer
no hay conciencia y que no existe . Lo observado es un breve
estado de excitación que parece tener el sello del displacer y
sosiego.

Una vez establecido el funcionamiento fisiológico, la
función psicológica se regirá por la ley del principio de
placer y el displacer durante algún tiempo, hasta que el
principio del placer sea sustituido, aunque jamás por
completo, por los mecanismos reguladores del
principio de realidad

LA ETAPA DEL PRECURSOR DEL OBJETO (3º
AL 6º MES APROXIMADAMENTE)

En el segundo mes y principios del tercero, se
observa que el niño sigue la cara humana aunque
no tenga ninguna necesidad. La cara se establece
como la primera señal en la memoria del niño.

En el curso del tercer mes se observa la aparición de una
conducta afectiva específica que para Spitz resulta el
indicador de que se ha establecido el primer organizador
de la psique, dando lugar a un nuevo estadio. Esa conducta es
la respuesta de sonrisa al rostro humano de frente y en
movimiento donde se ven los ojos, nariz y boca.

La misma conducta se obtiene presentando una careta con esa
configuración. Este último hecho indica que el bebé no
reconoce aún el rostro humano como objeto, sino más bien
como una gestalt (forma)-señal privilegiada dentro del mundo
caótico de las percepciones primarias.

Esta gestalt-señal constituye un precursor del
reconocimiento del objeto, y por ello el estadio que
ahora se inicia es definido como del objeto precursor.
Este estadio se extenderá hasta los seis u ocho meses
de vida.

A partir de la percepción afectiva, derivada de los
cuidados cariñosos de la madre, tiene lugar una
lenta transformación hacia la percepción
diacrítica

Para resumir, las consecuencias que Spitz atribuye al establecimiento de
este primer organizador son:

 pasaje del predominio interoceptivo al exteroceptivo,

 incipiente prueba de realidad,

 huellas mnémicas elementales,

 direccionalidad de la conducta hacia un objeto (precursor),

 precoz división consciente-inconsciente,

 incipiente diferenciación de Yo-Ello, con el establecimiento
de un yo rudimentario como organización rectora central

 posibilidad de demora de la descarga pulsional,

 dirección sistemática de los impulsos, coordinación e
interdependencia de los mismos,

 experiencia y acción más diferenciadas y significativas.

LA ETAPA DEL OBJETO PROPIAMENTE DICHO (8
MES EN ADELANTE)

Entre el sexto y octavo mes la percepción del niño se
hace diacrítica: no sonríe ya a cualquier cara, sino sólo
a la conocida. Se manifiesta una nueva conducta
emocional, que nuestro autor denominó angustia del
octavo mes. La misma señala el establecimiento de un
segundo organizador de la psique.

La nueva característica del funcionamiento psíquico es
consecuencia de que el niño ya distingue a la madre de
los demás rostros humanos, y lo demuestra con su
rechazo ante la aparición de un extraño. Tal rechazo se
expresa por medio de conductas como el llanto, el
mirar hacia otro lado, o el cubrirse la cara.

Que este comportamiento no se debe al temor a
los desconocidos se comprueba fácilmente
porque la misma experiencia produce interés si
el desconocido aparece estando el niño junto a
su madre.

.

Haber llamado esta reacción con el término
angustia se debe a que se la interpretó como una
consecuencia de la frustración provocada por no
ser la madre esperada la figura que se presenta

Esta angustia se produce ya que con la individualización
de la madre percibiendo que tanto los deseos
amorosos como los agresivos, van dirigidos a una
misma persona. Antes el objeto bueno que daba el
pecho y el que lo frustraba eran objetos diferentes.

Ahora al identificar a la madre, se fusionan y es una
misma persona a la que ama y odia. La ausencia de la
madre provoca angustia por el miedo de que la
agresión dirigida hacia ella la haya dañado. Esta es la
primera angustia verdadera.

Esta angustia es el segundo organizador por que el yo alcanza tal madurez
que se puede analizar en las siguientes funciones:

 La percepción alcanza tal desarrollo que el objeto de amor se distingue
visualmente de los demás objetos.

 La motricidad es controlada por el yo y le permite una actividad
intencional. El niño se vuelve capaz de tomar el objeto que desea entre
otros. Maneja el espacio más allá de su cuna.

La memoria es lo suficientemente estable y
abundante como para ejercer la actividad
intelectual del juicio: distinguir una persona
extraña de la madre, distinguir el juguete
preferido, etc.

 El principio del placer gradualmente retrocede frente al principio de
realidad que cada vez interviene con mayor frecuencia y eficacia en la
conformidad a órdenes y prohibiciones así como en el temor a perder el
amor del objeto.

 Se puede hablar de un Yo propiamente dicho.

 El niño comprende y responde a los gestos sociales.

 Comprende las relaciones entre las cosas, que se transforman así en
“instrumentos”.

 Aparecen nuevos matices en la expresión afectiva, de manera que la
misma se sitúa lejos de la primitiva polaridad aceptación-rechazo del
estímulo.

Con todo esto, Spitz considera que al finalizar el primer año se ha
contraído relaciones objetales estables.

Comienzos de la comunicación semántica (Parte de la
lingüística que estudia el significado de las expresiones
lingüísticas).

Con el segundo organizador se inicia la comprensión
progresiva de las órdenes y prohibiciones y lo primeros indicios
de identificación.

A partir del primer año pasa a primer plano la
locomoción como un progreso madurativo que
implicar peligros para el niño y dificultades para su
medio. La intervención de la madre se hace más
imperativa. Se transforman de manera radical los
intercambios entre hijo y madre.

Por ende, llegado el momento este imitará el gesto negativo con la cabeza y luego
emitirá la palabra NO. Imita el gesto, pero luego selecciona las situaciones en que lo va
usar cuando ya puede decir la palabra NO. El mecanismo que está en el fundamento es la
identificación con el agresor.

El dominio del NO es un logro de consecuencias trascendentales para el desarrollo
mental y emocional del niño, pues presupone haber adquirido la capacidad de juicio y
negación. Representa el primer concepto abstracto, no es sólo una señal sino un signo
de la actitud del niño.

El dominio del NO es un logro de consecuencias trascendentales para
el desarrollo mental y emocional del niño, pues presupone haber
adquirido la capacidad de juicio y negación. Representa el primer
concepto abstracto, no es sólo una señal sino un signo de la actitud del
niño.

Comunicación a distancia. Es el intercambio recíproco de mensajes,
intencionados, dirigidos, se convierte en el origen de la comunicación verbal
y de las relaciones sociales. Por eso Spitz lo considera el tercer
organizador de la psique.

UNIDAD N° 5 (SEGUNDA PARTE)
LOS PROCESOS DE MADURACIÓN Y EL AMBIENTE FACILITADOR

D. Winnicott, médico pediatra y psicólogo inglés, trabajó con
bebés y sus madres e investigó sobre las consecuencias de la
“deprivación afectiva”. Sus investigaciones describen el proceso
de maduración del bebé y la importancia de la tarea de la
madre en éste. Nos habla de un espacio intermedio entre los
mundos interno y externo (comprensión de los fenómenos
culturales)

Para Winnicott, el desarrollo del primer año de vida del niño es de vital
importancia en la estructuración del psiquismo infantil.

Principales postulados de su teoría:

Preocupación materna primaria: Se denomina así al proceso por el
que transcurre la madre luego del embarazo y primeras semanas después
del parto. Dando cuenta de su preocupación por el cuidado del niño,
entregándose a esta tarea. Así el niño parece formar parte de ella, la
madre se halla muy identificada con el bebé y sabe muy bien como éste se
siente. Permitiéndole niño vive una experiencia de omnipotencia.

.

El principio de realidad se le presenta muy de a poco y
no en todas partes. El amor en esta fase solo puede
demostrarse en término de cuidados corporales.

El niño pequeño y el cuidado materno se separan y disocian
cuando el desarrollo sigue los causes de la normalidad. El decía,
que no existe bebe sin su madre y luego agrega que no hay
madre capaz de cumplir con todos los requerimientos del bebé
en sus primeras etapas si no hay un padre o tercero que haga la
función de contener a esa madre

TAREAS Y FUNCIONES QUE WINNICOTT ASIGNA
A LOS PADRES Y/O CUIDADORES DE LOS NIÑOS

La primera de las funciones es el Holding, o sea la capacidad
de sostener emocionalmente al niño.

El Holding o sostén es aquel proceso por el cual la madre
satisface las necesidades fisiológicas del pequeño de manera
estable, digna de confianza, que incluye la rutina de
cuidados a lo largo del día y sostenida en el tiempo.
(sentimiento de continuidad existencial)

La segunda función es el Handling, manipulación o
manejo: Se refiere al manejo y cuidado corporal que hace la
madre de su hijo y sus funciones.

El autor que se refiere a los soportes y cuidados concretos y
reales que el niño necesita. Mirarlo, tocarlo, acariciarlo,
limpiarlo es decirle “tu vales, mereces, eres objeto de mi amor”

El logro psicológico que permite un buen Handling es la
vivencia de personalización, de habitarse a sí mismo, de
sentirse una unidad desde lo psicológico.

La tercera función se refiere a la Presentación del
objeto

.

La tercera función se refiere a la Presentación del objeto

La meta de esta función es lograr que el bebé sienta la ilusión
omnipotente necesaria y sana, que luego dará pasó a la
creatividad. La buena presentación de los objetos facilita las
relaciones de objeto (ejemplo el pecho llega porque él lo creó).

ETAPAS DEL DESARROLLO:

La preocupación materna primaria se relaciona con este estado de
dependencia absoluta. La totalidad del procedimiento del cuidado infantil
debe caracterizarse principalmente por el modo firme y estable de
presentarle el mundo a la criatura. Y esto se logra por un ser humano
consagrado a la criatura y a la tarea de cuidarla. La madre irá
desprendiéndose poco a poco de este estado de

El premio que recibe en esta primera fase es que el proceso de desarrollo
de su bebé no sufre ninguna deformación.

DEPENDENCIA RELATIVA

En la segunda fase, la recompensa consiste en que de algún modo, la
criatura empieza a ser consciente de su dependencia. La madre va
desembarazándose de a poco ayudada por su “marido” y va logrando, con
gran esfuerzo separarse del bebé.

Esta tarea se ve facilitada por la identificación del pequeño con su madre.

Una vez que el exterior significa un no-yo, el interior significa un yo, con lo
cual se cuenta con un lugar para guardar cosas.

La realidad psíquica se sitúa dentro. el niño.

HACIA LA INDEPENDENCIA

El infante desarrolla recursos para desempeñarse sin cuidados afectivos.

Cuando Winnicott habla de una madre suficientemente buena, tiene que
ver con una madre capaz de desarrollar las funciones maternas pero que
también pueda frustrar para que el niño pueda transitar desde una
dependencia absoluta hasta un estado de independencia.

En esta travesía de la dependencia absoluta a la
dependencia relativa, se establecen tres logros:
integración, personalización y los comienzos de la
relación de objeto. Estos logros no son consecutivos
sino que son interdependientes y se superponen.

“Un bebé, eso no existe”. Describir un bebé es describir un bebé a
alguien. Un bebé no puede existir solo, es parte de un vínculo. Si bien
establece que el niño posee una tendencia innata al crecimiento y
desarrollo; necesita de los cuidados maternos o de un ambiente facilitador
para ello.

A esta función materna Winnicott la llama la madre suficientemente
buena

Un aspecto importante de la integración es la personalización,
que tiene que ver con la adquisición de un esquema corporal,
en que la psiquis habita el soma.

La base para que la psiquis habite el soma tiene relación con el
eslabonamiento de experiencia motora, sensorial y funcional,

.

. El logro de la personalización tiene sus
manifestaciones en una buena coordinación y un
tono muscular satisfactorio

SOSTÉN

DEPENDENCIA ABSOLUTA

INTEGRACIÓN (6 MESES)

MANIPULAR

DEPENDENCIA RELATIVA

PERSONALIZACIÓN (5-6

MESES)

PRESENTACIÓN DEL

OBJETO

INDEPENDENCIA

REALIZACIÓN DE LA

CAPACIDAD DE R. O

(

ALREDEDOR DE LOS 3

AÑOS)

SOSTÉN. LA PERCEPCIÓN DE BASA EN LA EMPATÍA

MANIPULACIÓN. LA PERCEPCIÓN SE BASA EN LA CAPTACIÓN

PRESENTACIÓN DEL OBJETO. LA PERCEPCIÓN SE BASA EN LA FACILITACIÓN

INTEGRACIÓN: Se parte de un período inicial no integrado psiquis y soma.

PERSONIFICACIÓN: existencia psicosomática individual.

REALIZACIÓN (3 AÑOS): capacidad de relaciones con objetos

Otros conceptos:

El rostro materno en el desarrollo humano.

El niño cuando se encuentra ante el pecho materno, siendo sostenido por su madre en
el acto alimenticio es probable que no lo mire mientras lo succiona y se alimenta, sino
que el niño dirija su mirada hacia el rostro materno. Este recién nacido lo que ve al mirar
el rostro materno es asimismo. Es decir, la madre es su espejo. La madre refleja lo que él
es y le devuelve lo que él da. El niño no la reconoce aun como otro, sino formando un
todo con él.

El rostro materno entonces impone su
marca en la constitución subjetiva

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